Espejismo
Luego de varios años de ausencia, me encontré de nuevo por casualidad con tus ojos de arena movediza. La trampa que me tendiste con ellos y de la que me liberé en el pasado con dificultad, volvió a aparecerse delante de mí como un oasis en medio del desierto, incitándome a detenerme un momento para refrescarme en él otra vez. Como el día en que te conocí, me sumergí sin prisa en tus ojos profundos y dejé que me ahogaran lentamente hasta quitarme el aliento. Me hundí en su claridad como en un cenote dorado y me cegaron con su destello fulgente otra vez. Hechizada nuevamente por el poder de tus pupilas, me arrastré como pude de regreso a la superficie. Observé tus labios tiernos por si aún quedaba en ellos rastro de mis besos y quise pensar que sí, imperceptible para cualquiera, excepto para ti y para mí. Admiré por un momento tus dientes blancos y perfectos. Contemplé tu mentón prominente que delataba que habías madurado. Me perturbé otra vez al escuchar la voz potente qu...