Lentes rotos (I)
I - II Broken glasses. Foto de Kuroiasato . N unca me ha gustado usar lentes. Por alguna razón, recientemente me dan dolor de cabeza (literal). No sé bien por qué, pero se han vuelto insoportables, sean de armazón o de contacto, por eso, últimamente uno de mis pequeños placeres es quitármelos mientras leo en el metro, camino a casa. El inconveniente principal es que cada que quiero verificar la estación en la que voy debo sacarlos del estuche y volvérmelos a poner. Pero hoy, gracias a Dios, a mi lado se sentó una señora cuyo entretenimiento principal consistía en leerle al marido el nombre de cada estación: “Eugenia”, “Centro Médico”, le decía interrumpiendo su conversación que no sé de qué iba, no me interesaba. Sólo paraba la oreja para escuchar la estación y luego volver a sumergirme en la que sí me importaba, la de Hazel Grace y Augustus Waters viviendo juntos bajo la misma estrella. Llegué a mi estación y bajé con los lentes aún en la mochila. Decidí caminar así has...