¿Qué es lo que tienes? ¿Qué? ¿Qué es eso que me das que me invita a soñar, a pensar, a imaginar? Haces lo que quieres, deshaces lo que está a tu alrededor y luego, con los pedazos chiquitos en que dejas destruida mi ambición, haces tu nido y te envuelves, te escondes y me dejas de pie mirándote dormir en ellos. Y luego despiertas. Estiras tus alas y las empiezas a agitar, removiendo todo lo que está a tu alrededor. Deshaces tu nido, que es también el mío, y entonces me invitas a volar otra vez. ¿Qué es lo que tienes? ¿Qué es lo que me das? ¿Qué lo que provocas para animarme a echar a andar? Música, ruido, velocidad, adrenalina: son las palabras que describen lo que siento por ti. Y me animo y me lleno de ideas y te invito a vivirlas conmigo y entonces te acuestas a dormir otra vez. Así eres tú, loca, impredecible; que cambia el color de sus plumas de acuerdo a la ocasión. ¿Yo también soy ocasional? ¿O te quedarás conmigo? Siempre huí de las bestias como tú, aves de carroña que...