Entradas

Mostrando entradas de 2018

Post mortem

¿Cómo le llamo a esta necesidad infinita de comunicarme contigo? ¿A esta obsesión de hacerte presente en mi vida cuando tú aquí ya no estás? Me siento como la viuda que intenta a través de un médium comunicarse con su amado desde esta vida hasta el más allá. ¿Pero por qué me creo la viva si al final fui yo la muerta? Quizás luego de que me mataste, como yo no te culpo del crimen, tiro sillas y muevo mesas, abro cajones y hago ruido en la escalera, para obligarte a que me veas, aunque no me puedas ver. Esta obsesión paranormal, lúgubre y horripilante, sólo hace más evidente que yo me encuentro en otro plano. Uno distinto al tuyo, donde, aunque soy yo la que no estoy, lo cierto es que no hago falta desde mucho tiempo atrás. Eso soy, eso me hiciste (¿o debería decir que yo me hice?) Soy un fantasma, un pálido espectro, y me río al recordar cuando creía que eso eras tú. No. Tú estás vivo. Con la mirada vivaz y el rostro encendido. Tal como te recuerdo, o incluso, tal vez, mejor. Y hablas. ...
Supiste matar mi amor por ti, pero dejaste viva mi admiración. 

Por mí

Prometí no mirar atrás para no convertirme en sal, pero no puedo negar que ya era polvo desde mucho antes, cuando a propósito me pulverizaba y me escondía entre la tierra para salir a tu paso al caminar y poder besar tus pies. A veces también me hacía rocas con tal de hacerte tropezar y entonces tú me veías, ¿te acuerdas? Y yo era feliz (por ti). No, seguro que no me recuerdas, porque a propósito me perdí. Mi maldición es admirarte ya no desde bastidores, listo para encontrarte después de tu actuación; sino hasta la última butaca, en la más alejada de las filas, donde yo te veo en el escenario, pero tú ya no me ves; donde yo te escucho, pero no puedes oírme; donde yo te veo vivir al tiempo que me voy muriendo (por ti). Al menos hoy me regocijo de que este bendito hechizo me ha dado la libertad tan anhelada de ya no quererte más. De esa forma mi voluntad al fin es menos tuya que mía, para verte pero no buscarte y para desearte sin la necesidad de ti, sin la insensatez de un adicto, si...