Otro seis de enero
Esta mañana los pequeños salieron al encuentro de los Reyes Magos. Algunos recibieron carritos; otras, muñecas; y un par de bebés agitaron sus sonajas de novedad. Mientras ellos abrían sus presentes delante de papá y mamá, yo bajé a mi sala emocionda pero no te encontré.
Dese hace varios años mi árbol está vacío de regalos. No te hallé entre listones y papeles multicolor. No te vi bajo el destello de las esferas de cristal. No estabas frente a las luces del árbol de Navidad. Esta mañana de seis de enero tampoco te encontré.
Escucho a lo lejos risas por los juegos ganados, el murmullo de las muñecas que dicen “mamá”, el llanto de un niño pequeño en medio de la algarabía, desde el silencio de mi casa en otro seis de enero.
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