Sin ti
La casa se siente vacía sin ti. Llenabas nuestra morada de alegría y canciones de amor.
Te gustaba decir mi nombre, darme besos y bailar conmigo. Sólo a mí me decías "te quiero" y hasta teníamos una canción. Gritabas con entusiasmo cuando me veías y hasta las perras conocían tu forma de llamarme en tu lenguaje.
Te escondías detrás de mi cabello cuando te posabas en mi hombro. Me dejabas abrirte las alas para admirar sus colores verde y azul. Volabas hacia mí cuando me alejaba. Imitabas el sonido de los estornudos y la camioneta al arrancar. Te gustaba remojar tus galletas en el agua. Eras entusiasmo y felicidad.
La casa se siente triste sin ti. Los árboles siguen meciéndose al compás del viento, es cierto, pero los pájaros que comen de sus frutos perciben que algo cambió: hace rato que no se oyen canciones desde el umbral del portal. Mis otros animales parecen tristes y extrañados. Y el compañero que dejaste te extraña tanto como yo.
La hierba en el campo continúa creciendo. El aire en su murmullo dice que algo en mí se rompió. Mi rutina es la misma desde el día en que te marchaste. Pero a la vez, todo es diferente, más triste, más sombrío, más silencioso sin ti.
Al final de cuentas, el mundo hoy sí es un lugar distinto. Le faltas tú.
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