Como hoja que cae...
¿Conformarme? ¿En serio? ¿De verdad debo aprender a asimilar que sólo soy un elemento más de esta naturaleza? Como una hoja, inerte, nada especial... Nada especial. Pero hasta ellas ven el cielo más cerca.
Quizás he tenido la mala percepción de que no soy como los demás. Quizá me sobreestimé demasiado. Quizás soy como todos, nada especial. Un día creí que me asemejaba más a las aves que a los humanos. Hoy vi que no estoy hecha para volar.
Quizás sí, soy como todos. Escribiendo sinsentidos para que llegues y lo niegues. Necesito que tú lo niegues... Yo no me atrevo, ni tengo ganas de hacerlo. Pero quisiera que dijeras que sí, soy especial. Y no sólo para ti. Quiero ser especial para el mundo. ¿De verdad eso es mucho pedir? Porque hay gente a la que se le hace tan fácil... Pero ¿quien soy yo para juzgar eso?
Todas las cosas pasan por algo, ¿no? A pesar de que no pueda explicarme por qué no pasó para mí. Si es una lección, ¿qué se supone debía aprender? ¿Qué es lo que el destino, qué es lo que la vida, qué es lo que Dios quiere de mí? Siempre creí que tenía planeado algo grande... ¿Cómo puede ser eso si no pude iniciar en pequeño?
Lo mejor será que despierte. Que abra los ojos a un mundo donde he muerto. Que deje engendrarse en mí a la yo que nunca quise ser... pero que ahora no se ve tan mal. La yo sin brillo. La yo común. La yo como... cualquier otro yo.
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