No es que no lo supiera(n)...
Cuán duro es notar que ya han crecido y que ambos me han dejado bastante atrás. Yo, una tonta enamoradiza que sólo piensa en sí misma, que siempre anda a la defensiva, que piensa que el mundo gira sobre sí.
Y no es que no lo supiera, pero los dos me rebasan por mucho. Sus mentes, como océanos que resguardan millones de peces, dan hogar a tantos pensamientos que me pierdo, me ahogo, me vuelvo débil para luchar contra esa corriente marina de su razonar.
Y pensar que antes me comparaba contigo, un loco soñador, corazón de filósofo y poeta... y que ahora he tocado fondo pues... Espera. No, al contrario, he permanecido en la cómoda superficialidad, en la ordinaria superficialidad, haciendo migas con quien antes ni a pensarlo me atreviera. Pero... saber que ambos están tan cerca de mí, que cada uno a su tiempo se fijó en mi brevísimo ser, me hace pensar que aun quedan unas gotas de filosofía en mis labios.
Y mira que es ahora cuando lo veo. Los dos son tan parecidos... Ahora que lo recuerdo, cuando lo conocí pensé que se parecía a ti. Excéntrico, romántico. Y cuántas veces me lo negué. Pero ahora que lo miro bien, es cuando entiendo por qué. Es como si fuesen hermanos. Y no es que no lo supieran... pero los quiero a los dos.
Comentarios
Publicar un comentario
Comentar