Después de abril
Si te digo que te quiero, ¿te escandalizarías? ¿Por qué? ¿Acaso no es obvio? ¿En verdad te sorprenderías? Pues es cierto, te quiero. Por deber, por honor y orgullo. Te quiero como Lizzy a Darcy después de abril. Aunque mi abril duró diez años. Diez años de noches amargas; resacas de poemas, conversaciones y cartas. Noches en vela perdiendo el juicio, sonriendo en la oscuridad del abismo; rememorando tu cabello, tu sonrisa, tus pensamientos. Tu mundo al revés del mío. Tu sombra y tu resplandor. Tu eterna contradicción.
Te quiero como Darcy a Lizzy después de abril, borrados mis prejuicios y abierta a aceptarlo todo: tu cordura, tu locura, tu humor retorcido y tu sano juicio. Tu insensatez y tus buenos consejos. Tu irreverencia y tu inteligencia.
Te quiero como Lizzy y Darcy se quisieron, como nadie jamás lo hará. Porque de ti yo acepto cada pelo, cada error y cada acierto. Porque no me interesa que no seas perfecto... al final nunca fuiste para mí.
Comentarios
Publicar un comentario
Comentar